Gracias a nuestro sistema de conservación en atmósfera protectora (MAP), nuestros platos mantienen sus propiedades naturales por más tiempo, con una vida útil de entre 20 y 30 días sin necesidad de conservantes químicos. Esta técnica combina oxígeno y nitrógeno en proporciones óptimas, permitiendo preservar el sabor, el color y la textura original de los alimentos.
Además, aplicamos estrictos controles de calidad en cada etapa del proceso productivo, desde la recepción de la materia prima hasta el envasado final, todo ello en nuestras instalaciones ubicadas en Mercalaspalmas (Gran Canaria).
Estamos en trámite de obtener la certificación IFS, que garantiza la calidad y seguridad de los alimentos a nivel internacional.





Elaboramos nuestros productos bajo estándares exigentes de seguridad y trazabilidad. Apostamos por la producción local y el kilómetro cero, lo que no solo mejora la frescura de cada receta, sino que también contribuye a una cadena de suministro más sostenible y responsable.
Utilizamos ingredientes seleccionados por su calidad, sabor y valor nutricional, dando prioridad a proveedores locales siempre que es posible. El resultado: platos nutritivos, equilibrados y deliciosos, ideales para quienes buscan una alimentación saludable sin complicaciones.
Nuestro enfoque combina lo mejor de la cocina tradicional con las ventajas de la tecnología alimentaria moderna, permitiéndonos ofrecer soluciones a medida para hogares, empresas, hostelería y restauración.
En Fresh to Go creemos que la innovación es clave para avanzar hacia un futuro alimentario más saludable, sostenible y accesible.